Without a doubt this spring has been the most bipolar one I had ever lived in Barcelona. With more gray days than I would like, it’s still hard to give up to my sweaters. However, I have to admit, that despite my crazy summer willing, I like that feeling of fresh air that allows us to mix textures from both seasons, don’t you think?

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Esta primavera ha sido sin duda la más bipolar que haya vivido nunca en Barcelona. Con más días grises de los que quisiera, aún me cuesta dar el salto para guardar los sweaters de mi armario. Sin embargo, tengo que reconocer, que a pesar de mis ganas locas de verano, me gusta un poco esa sensación de aire fresco que nos permite todavía mezclar texturas de ambas estaciones, no creen?